El anillo de compromiso que el príncipe William le dio a Kate es de las piezas de joyería más famosas en el mundo. Podría ser por los 14 diamantes solitarios que rodean el zafiro ceylán de 12 quilates, pero también se trata de la argolla firmada por el joyero real Garrard que el príncipe Carlos le dio a Lady D en 1981 para proponerle matrimonio.
La duquesa de Cambridge complementó el velo en su boda con la tiara Halo de Cartier. Ésta fue un regalo del Rey Jorge VI en 1936 para la Reina Isabel, la reina madre, quien a su vez se la regaló a su hija, la actual reina de Inglaterra, en su cumpleaños 18.
El broche de helecho que Kate llevó a Nueva Zelanda fue el mismo que el grupo local Kiwi, le regaló a la Reina Isabel II durante su gira de coronación en 1953 y 1954.
El Nizam de Hyderabad le regaló a la reina Isabel II este collar con cadena de 38 diamantes y un centro de 13 diamantes corte esmeralda como regalo de bodas. Se dice que le pidió a la reina elegir el modelo que más le gustara de Cartier y apareció con este.
Así como a Nueva Zelanda, Kate llevó a su gira por Norteamérica, un símbolo típico de Canadá. Este también fue un regalo del Rey Jorge VI a su esposa cuando visitaron Canada por primera vez. Camilla, duquesa de Cornwall, también lo ha llevado al país de Justin Trudeau.
Fuente: Quién.