La primera dama de Estados Unidos y Sarah Jessica Parker ya tienen algo en común: J. Mendel. Ha sido un diseño del modisto el que les ha unido y todo en un día importante para Melania Trump. La esposa del presidente Trump acudía como invitada a la boda del secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, y la actriz escocesa Louise Linton, y el suyo fue un vestido hecho para triunfar.
Un diseño de uno de los modistos de cabecera de la actriz de Sexo en Nueva York (la neoyorkina es de las que se mueren por un J. Mendel en su vestidor) y que ha hecho de la nueva primera dama una de las féminas más elegantes de la jornada.
El vestido de la perfecta invitada
El suyo era un diseño en rosa pastel, largo y muy acertado para un enlace. Un vestido perfecto para una invitada perfecta que lucía Melania Trump acompañada por su esposo, el presidente de Estados Unidos.
Muy elegante, Melania defendía un maxi vestido en rosa empolvado que contaba con una de las tendencias de la temporada: los volantes. Un único volante, la verdad, que caía sobre su pecho. Ajustado, ceñido en la zona de la cintura y con corte sirena, el de Melania era uno de los looks más acertados en una boda de ensueño.
Es otro rollo
Nada que ver con el diseño que vestía hace unos días la que (dicen) es una de sus principales rivales: Ivanka Trump. La hija de Donald Trump se convertía en viral por un diseño low cost firmado por Victoria Beckham.
Fuente: Zeleb.mx