![]() |
Según un estudio publicado en 2012, dormir poco aumenta el consumo de calorías al día siguiente, provocando hasta 14 kilos más al año. El mismo estudió reveló que las mujeres que dormían cinco horas o menos al día tenían más posibilidades de aumentar de peso en comparación con aquellas que dormían unas siete horas de media.
¿Por qué ocurre esto? Porque dormir poco incrementa los niveles de una hormona llamada gherelina, que aumenta el apetito, y a su vez desciende el nivel de la hormona leptina, que es la encargada de decirle a nuestro cuerpo que está satisfecho.
Por lo tanto, las personas que duermen más tienden a comer menos. Por eso es tan importante que consigamos dormir profundamente entre 7 y 9 horas. Te damos algunas pauta para conseguirlo. Adelgazarás durmiendo con estos sencillos trucos.
1. Procura irte a dormir todos los días a la misma hora y evita hacerlo al primer toque de la alarma. Así irás creando una buena rutina de sueño. Levántate con tiempo para desayunar tranquilamente, pasa unos minutos al sol para que el reloj biológico se ajuste a cada estación del año… Comienza el día con una sonrisa.
2. Dormir profundamente aumenta los niveles de la hormona del crecimiento, ayudando así a eliminar la grasa de nuestro cuerpo. Para conseguir dormir del tirón, hazlo en una habitación a una temperatura de unos 19 grados. Adelgaza en un ambiente cómodo, acogedor y fresco.
3. Evitar tomar excitantes antes de dormir. La cafeína disminuye ligeramente el apetito, pero también complica que duermas bien. No tomes productos con cafeína unas seis horas antes de meterte en la cama.
4. Di no a los carbohidratos por la noche. Tu cuerpo tardará mucho más en eliminarlos, aumentando los niveles de azúcar en sangre y reduciendo al mínimo la utilización de grasas. Procura cenar ligero, como una crema, verdura o proteínas a la plancha. Descansarás mejor y se notará en tu silueta.
5. Aprovecha la noche para aplicar tus cosméticos. Por la noche se produce una renovación celular en tu cuerpo, activando los mecanismos de mejora de la permeabilidad cutánea, la circulación y la lipólisis. Es el mejor momento para aplicar cremas reductoras y anticelulíticos.
Fuente: Zeleb.mx
