![]() |
Nutricionalmente hablando, un taco es un alimento mucho más completo que una barra de granola. ¡En serio! De acuerdo al “Plato del Bien Comer”, podemos considerar que una comida o un alimento es completo cuando incluye al menos una porción de cada uno de los tres grupos que lo conforman, que son frutas y verduras, cereales y proteínas, ya sea de origen animal o vegetal.
Un taco contiene a los tres grupos: tortilla (cereal), algún tipo de carne (proteína) y salsa, piña, cebollita, cilantro (fruta y verdura). Una barra de granola casi exclusivamente está conformada de cereales, como avena, amaranto y trigo, si acaso algunas pasitas y alguna almendra solitaria (que proporcionalmente tiene más grasa que proteína), sin contar las cantidades de azúcar añadida en forma de miel.
Entonces sí: un taco es un alimento más nutritivo que una barra de granola, pero hay de tacos a tacos. Ciertamente, tienen una mala reputación de ser ricos en grasas y carbohidratos. Por ello, hay que saberlos pedir:
• En primera, nunca hay que pedirlos con doble tortilla y mucho menos frita. Si te quieres ver más “low-carb”, prepáralos con hojas de lechuga en lugar de tortilla y vas a ver qué ricos te quedan.
• En segunda, el tipo de proteína que vaya dentro es crucial para que las calorías no se vayan al cielo. Prefiere pedirlos de carne magra, como bistec o arrachera, o de plano, de pollo, de queso Panela o hasta de pescado.
• Finalmente, ¡échales verduritas con ganas! Nopalitos, hongos, cilantro y, si no vas a besar a nadie, cebolla. Las salsas deliciosas de taquerías, aunque hechas a partir de verdura, generalmente van a estar fritas, así que con precaución cuánto le eches a tus tacos.
A la siguiente que, estando a dieta, te inviten a ir por tacos, ¡no sufras! Ya ves que no son tan malos y poco saludables como nos los pintan.
Fuente: InStyle.
