La edad no es el único factor que acelera la aparición de arrugas, también existen malas costumbres que lastiman tu piel (y puede que tú ni siquiera te estés dando cuenta). A continuación te las presentamos para que las evites y descubras un rostro mucho más joven.
No despegarte de tu cel
Mirar fijamente tu celular todo el día no sólo es malo para la vista, además hace que entrecierres los ojos y se creen pliegues en las orillas. Detén las temibles patas de gallo y ojeras XXL.
Usar popotes
Si no usas popote con tus bebidas, no sólo ayudarás al medio ambiente, además evitarás la aparición de arrugas. Las personas que fuman y aquellas que utilizan popotes tienen arrugas marcadas alrededor de los labios ya que la función de sorber hace que los músculos de la zona se aprieten y creen líneas.
Hacer muecas con la máscara de pestañas
Típico que abres la boca, cierras el ojo, te jalas el párpado y demás artimañas para crear el maquillaje de ojos perfecto, ¡pues ya no lo hagas! Evita subir las cejas o fruncir demasiado, pues existen líneas de la frente y patas de gallo que se quedarán para siempre.
No usar lentes cuando los necesitas
Si tu visión ya no es la misma que tenías a los 15, es hora de ir con el oculista. Postergar el uso de lentes (ya sea de contacto o de armazón) puede hacer que tardes mucho en enfocar y trates de hacerlo entrecerrando los ojos.
Ser fan del bronceado
No utilizar protector solar puede dañar tu piel de muchas maneras, una de ellas es promoviendo las arrugas en todo el rostro. No se trata de ponerte FPS cuando vas a la playa, hazlo diariamente antes de ponerte la base.
Fuente: InStyle.